La Grosera Intervención del Presidente Obama en Venezuela, abre la puerta a otro golpe de estado “al estilo americano.

Los representantes de los países del grupo ALBA posan para la foto durante la cumbre de la alianza en Caracas. Foto Reuters
Por Javier Rodriguez de Los Angeles 6 Abril 2015

“Si Obama y partidarios quieren que el gobierno de Venezuela sea castigado y/o derrocado porque se niega a cumplir con los dictados de EEUU, por lo menos deberían ser honestos acerca de sus creencias, de manera que su verdadero carácter salte a la palestra. Pretender que nada de esto tiene que ver con la ira del gobierno de Estados Unidos sobre la supresión de los opositores políticos – cuando sus aliados más cercanos son los campeones del mundo en el tema – debe ser demasiado insultante a la inteligencia de todos, incluso para ser una opción. “Glenn Greenwald

La última y grosera intervención de Estados Unidos y el “Nobel de la Paz” Barack Obama en contra de Venezuela, ha intensificado el conflicto entre ambos países. Una vez más, lo que está en juego es el hecho inequívoco de que la nación sudamericana y su revolución bolivariana mantienen una de las mayores reservas de petróleo del planeta. A pesar de que las empresas estadounidenses han sido el mayor comprador de petróleo de Venezuela, durante su período revolucionario, el gobierno estadounidense y la clase capitalista global gobernante, aparentemente quieren controlar por completo, una vez mas, como se hizo durante décadas antes de la revolución socialista, además de borrar el país del influyente papel independiente en el continente.

Con su última agresión política a Venezuela, tan surrealista como parezca, el líder de la fuerza militar más poderosa en la historia de la humanidad, ha abierto una nueva fase de la intervención imperial en contra de la nación sudamericana, porque de acuerdo con el Nobel, Venezuela representa “una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad de los EE.UU.”. Como se ha hecho decenas de veces en los últimos 215 años, Obama, cínicamente está jugando el papel de la víctima estadounidense. En las últimas 6 ½ décadas, el brutal juego ha sido aplicado a Corea, Viet Nam, Chile, Granada, Panamá, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras, Afganistán, Libia e Irak, con resultados draconianos, excepto en Venezuela.

Corea fue la primera víctima de la guerra fría, cuando en julio de 1950, los Estados Unidos entró en la ya corrida guerra, en apoyo de la derechista dictadura de Corea del Sur. Igual que Chile, Cuba y Nicaragua en los años sesenta y los ochenta “para luchar contra las fuerzas de comunismo internacional “y también para “liberar el norte de los comunistas.” Sin embargo, como con todas las guerras americanas, asombrosamente, 4.960.000 coreanos fueron asesinados, masacrados pues, mientras que los EE.UU. perdió sólo 40.000, y aun asi este perdió la guerra.

En la guerra entre Estados Unidos y Vietnam, casi tres millones de vietnamitas murieron y su tierra fue casi destruida por el ejército estadounidense, cuando este bombardeó esa pequeña nación con tres veces más bombas y armas químicas que todo el bombardeo realizado en la segunda guerra mundial, cuando 27 millones de soviéticos fueron asesinados por los nazis. Increíblemente en este último, fueron los rusos quienes después de mover millones de sus habitantes e industrias enteras geográficamente y reconstruirlas, los ejércitos soviéticos asumieron y derrotaron a 200 divisiones alemanas, mientras que los EE.UU., Gran Bretaña y Francia combatieron un total de 10.

Desde el 9/11 y la caída de las tres torres de Nueva York y el asalto aéreo en el Pentágono por terroristas saudíes, la máquina militar estadounidense destruyó Afganistán, Libia e Irak y por supuesto instalo “regímenes amigos y democráticos.” El asalto de 2003, sobre Irak fue ridículamente fabricado y otra vez la Fuerza Aérea de Estados Unidos rompió el récord de los bombardeos, la destrucción de la infraestructura y las ciudades por igual, lógicamente matando a cientos de miles de iraquíes y logrando el control de las economías de ese país y las grandes reservas de petróleo, creo, con un total de 4, 000 muertes americanas. En el caso de la nación de los talibanes, la invasión regresó al país una vez más a ser el centro de atención mundial, como el pivote de la heroína, produciendo el 70% de todo el opio y heroína en el planeta.

Sorprendentemente, las agresiones políticas, económicas y militares fabricados en todos los países mencionados, y hay más, salvajemente ha resultado en millones de asesinados, mutilados, heridos y muertos de hambre y estos hechos están bien documentados por el documental de 12 horas, “The Historia Escondida de los Estados Unidos “, producido y dirigido por el progresista director de cine Oliver Stone y el historiador Peter Kuznick. (Los 12 DVD originales como se muestra en Showtime, se pueden comprar directamente a través de Amazon.com por $ 17,95 más impuestos). Como un inmigrante mexicano educado en Estados Unidos desde los 11 años, como Stone, yo nunca fui educado en las escuelas sobre la historia real y la verdad de las guerras de intervención y las invasiones imperiales, excepto la guerra entre Estados Unidos y México, donde mi patria perdió la mitad de su territorio, los más ricos, a la “civilización americana y la Doctrina Monroe”.

Honduras

Presidente of Honduras Manuel Zelaya

El último gobierno de tendencia progresista, elegido democráticamente en nuestro hemisferio, en sufrir un Golpe de Estado es Honduras. El golpe imperial al antiguo aliado de Estados Unidos -recordemos la contra nicaragüense y sus campos hondureños financiados por el trafico de drogas- fue Honduras y su popular elegido Presidente, Manuel Zelaya, tuvo lugar el 28 de junio de 2009 y, tradicionalmente, se orquestó bajo el manto de la democracia y los derechos humanos y fue coordinado por la CIA en la base militar de Estados Unidos en Honduras. Con la excepción del petróleo, la política detrás del golpe en Honduras no diferenció a la del derrocamiento de 48 horas de Venezuela. Es decir, el otro gobierno elegido democráticamente y administrado por el muy militante y visionario presidente, Hugo Chávez. En el momento de los golpes violentos, ambas naciones latinas eran consideradas hostiles a los intereses estadounidenses. Sin embargo, Chávez tenía el grueso de las fuerzas armadas y millones de activos y duros fieles seguidores que respaldaban la revolución, que se levantó en armas y en las calles y restableció el presidente. Por desgracia, la correlación de fuerzas en Honduras no estaba a favor de Zelaya.

Al enterarse de los acontecimientos de Honduras, el presidente Obama había estado en el cargo sólo 5 meses y en ese momento él estaba en África. Desde ahí, recuerdo, declaró públicamente: “Manuel Zelaya es el único verdadero presidente electo de la nación centroamericana.” Sin embargo y muy lamentable para nosotros y el pueblo hondureño, durante los siguientes días de la crisis, su silencio fue ensordecedor. Ni una palabra pidiendo la restitución de Zelaya. Obviamente, el ex presidente de “cambio” y el primer afroamericano en ser elegido en los EE.UU., que en el proceso de una elección histórica, aumentó las esperanzas de democracia y un nuevo camino para la humanidad, no había sido completamente instruido o cooptado por la CIA y los militares. Paradójicamente hoy, está liderando la carga en contra de un verdadero icono de cambio, Venezuela.

Desde 2009, la seguridad social en Honduras es terrible. Un país de sólo 8 millones de habitantes, en 2013, el índice de asesinatos había aumentado a 85,5 por cada 100.000 habitantes, lo que convierte a Honduras en la nación más violenta del planeta. Además, en la ciudad costera y hermosa de San Pedro Sula, los asesinatos se elevaron a 173, lo que según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (NAUH), es el más alto del mundo fuera de una zona de guerra. Asombrosamente desde el golpe, como en Afganistán, el 80% de todas las drogas en el continente son pasan de contrabando a través de Honduras.

Otro indicador atribuido al golpe de Estado, es el hecho de que la pobreza también se ha disparado y como es habitual en América Central, va acompañada por una sombra familiar, “la inmigración a México y los EE.UU.” y yo la presencie durante varios viajes a través de México en 2012. Entonces visité el sureño Estado de Tabasco, en la frontera con Guatemala y donde desde el golpe de Estado, los hondureños jóvenes, por cientos, entran diariamente a México en su camino hacia el sueño americano. Después de la línea fronteriza, cruzan inmediatamente el espectacular Río Usumancita en balsas y lanchas contratadas. En su camino hacia el “Albergue Inmigrante LA 72” en Tenosique, fundada por los sacerdotes San Franciscanos, les espera un arduo y peligroso camino de 35 kilómetros. En jueves y viernes Santo, caminé ese recorrido con cerca de 200 hondureños, pero bajo la protección de los sacerdotes y de los luchadores sociales por una reforma migratoria mexicana.

En Tenosique todas las noches, el familiar silbido del tren de “La Bestia” se escucha por kilómetros y en cuestión de minutos los jóvenes hondureños, mujeres y niños incluidos, llegan a las vías del ferrocarril. Allí, rodeado de una estación de tren abandonada y barrios humildes, con algunas de las casas ocupadas por las “Pandillas Maras”, se suben al lomo de la Bestia para continuar su caminata de tres mil millas al norte de la frontera entre Estados Unidos y México. Increíblemente por sí mismos, decenas de miles han hecho y seguirán haciendo el viaje hacia el norte.

El fuerte Movimiento de Reforma Migratoria de México ha documentado meticulosamente las violaciones de los derechos humanos en todo el país y en resumen dicen, “en México muchos de los hondureños: son golpeados, torturados, robados, asesinados y reclutados a los carteles, y el 75% de todas las mujeres inmigrantes son violadas.” Los testimonios no implican sólo a las bandas criminales Maras y la Zetas -que controlan las rutas migratorias del Golfo de México- también revelan la participación de la Policía Municipal y Estatal, Instituto Nacional de Migración de México, así como los políticos.

México es quizás el país que ejemplifica claramente la pretensión hipócrita de Estados Unidos
por la supresión de los derechos políticos en Venezuela o cualquier otro lugar. Un país de 110 millones de personas, además de los millones que viven en los EE.UU., que está al lado de una frontera de 2.000 millas de donde el gobierno americano puede verlo todo. El aliado incomodo es considerado “el patio trasero” del norte que desde 1988 ha tenido tres elecciones y tres fraudes presidenciales documentados que ilegalmente han instalado a tres presidentes de los peores presidentes en la historia de Mexico.

Increíblemente para asegurar la victoria de Carlos Salinas de Gortari, en julio de 1988, en medio de la cuenta del voto, el sistema electrónico nacional cayó por tres días enteros para hacer los ajustes necesarios para el triunfo. Ya con Salinas en la presidencia, el TLCAN, el Tratado de Libre Comercio entre México, los EE.UU. y Canadá, se aprobó en 1994. En lugar de mover México al primer mundo y terminar la inmigración como se había prometido, la tasa de pobreza se duplicó, millones perdieron sus granjas y los campesinos sus trabajos, millones también fueron desplazados del campo forzándolos a emigrar a las grandes ciudades urbanas de México y los EE.UU. Además, después de haber violado los derechos políticos y humanos de toda la población, en venganza, Salinas incremento la represión política, con más de 500 líderes de los partidos de izquierda ejecutados en los dos primeros años de su gobierno.

El 1 de Enero 1994, decenas miles de zapatistas explotaron en una rebelión armada contra el TLCAN, en el Estado de Chiapas, cual tenía la más alta tasa de pobreza extrema en México. Yo estuve allí con una delegación Binacional de Derechos Humanos el 20 de enero y nos reunimos con los zapatistas, dentro de territorio liberado en la selva. Es en esta coyuntura histórica en México, cuando la ejecución de los periodistas se intensifica. En el norte, justo debajo de la nariz del presidente George Bush padre, el feminicidio de cientos de mujeres jóvenes comenzó en Juárez, la ciudad gemela de El Paso, Texas. En 1996, también estuve allí en Juárez donde acompañé a las delegaciones estadunidenses encabezadas por los entonces Congs. Hilda Solís y Luis Gutiérrez. Alli visitamos los campos de la muerte y nos reunimos y hablamos con las madres de las víctimas, que por entonces contaba ya con más de 5.000. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos rozó todo bajo la alfombra.

2) En 2006, Felipe Calderón, un fundamentalista de derecha también fue instalado como presidente de México, después del segundo fraude electoral importante, esta vez dirigido por tres consultores extranjeros de derecha: Dos estadounidenses y un español. Con el cuñado de Calderón a cargo de la programación, el equipo nacional y el conteo, esta vez, el sistema sólo bajó por unas horas para también hacer los ajustes para la victoria. Y hay que recalcar que Calderón solo pudo entrar al palacio legislativo a juramentar rodeado de cientos de soldados

Inmediatamente después, por una solicitud presentada en una reunión con diplomáticos estadounidenses de la embajada en la Ciudad de Cuernavaca, con los siniestros funcionarios Fiscal General Genaro García Luna y del Ejército Mexicano la actualidad, Calderón acordó la guerra. Financiado con $ 1,5 mil millones de dólares por el Plan Mérida, el ejército mexicano se lanzó contra todos los cárteles de la droga, excepto “El Chapo Guzmán”. En la guardia de Calderón, hubo un estimado de 100.000 muertos y 27.000 desaparecidos, dos millones de personas fueron desplazadas internamente y, por supuesto, muchos más al norte. Espectacularmente, Juárez, donde yo viví antes de migrar a Los Ángeles, durante años, se convirtió en la capital mundial del asesinato, seguido de Torreón mi ciudad natal, y Acapulco. Lógicamente con los perros de la guerra sueltos en México, las violaciones de derechos humanos aumentaron dramáticamente. A medida que la guerra se produjo, el asesinato de periodistas aumentó y México obtuvo el segundo lugar en asesinatos de medios de comunicación de todo el mundo. Este período fue documentado por organizaciones nacionales y extranjeras de derechos humanos, los medios de comunicación progresistas y autores de investigación como Anabel Hernández y su trilogía “Los Señores del Narco.” Nuestro gobierno americano, tan amante de la democracia, una vez más, no hizo nada para detener la el fraude ni la masacre, por el contrario.

3) He escrito bastante sobre mis viajes a mi país de origen en 2012, de frontera a frontera, donde fui testigo del tercer fraude electoral presidencial y escribí varios reportes y comunicados de prensa desde la Ciudad de México. Para el candidato popular de izquierda Andrés Manuel López Obrador, fue la segunda elección consecutiva robada en su contra. Yo estaba allí en ambas ocasiones y observe y escuche a la gente, por millones en las calles pidiendo a Obrador un levantamiento de rebelión, pero se negó. Cuauhtémoc Cárdenas hizo lo mismo en 1988, cuando le robaron la presidencia. ¿Fue un error histórico?

En julio de 2012, Enrique Peña Nieto se impuso después de que su equipo compró los votos de millones de los más pobres, increíblemente con la entrega de tarjetas de débito por millones. La victoria también fue parte de una campaña de televisión realidad de siete años, dirigida por los directores ejecutivos de Televisa, incluyendo su accionista principal, Emilio Azcárraga Jean. Este capítulo fue documentado por Jenaro Villamil en su clásico, “El Gran Montaje.” Peña Nieto fue antes el Gobernador del Estado de México, que con 12 millones de votos, es el bloque electoral más grande del país, ubicado al lado de la Ciudad de México. Tiene una reputación de ser un funcionario público cruel y corrupto. Intelectualmente no es el más brillante, pero políticamente es tenaz. Hoy en día, México bajo su gobierno, continúa en el camino de la pobreza y al igual que los EE.UU., a una brutal desigualdad. La guerra y la supresión de los derechos siguen y durante los últimos seis meses, el mundo ha oído hablar de los desaparecidos 43 estudiantes / profesores de Ayotzinapa, Guerrero. Simplemente el tema no desaparece.

Para reiterar, el presidente Obama ha sido una decepción completa sobre la política internacional, los derechos humanos y la represión hacia toda América Latina y México es el ejemplo perfecto.

Venezuela
Por supuesto que los venezolanos son un pueblo pacífico. Las fuerzas militares de ese país sólo han salido de sus tierras a la guerra una vez, en el siglo 19, cuando junto con Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, lucharon contra los españoles durante la guerra de independencia, encabezada por su figura histórica, Simón Bolívar . Lo que significa que la nación progresista y socialista no ha amenazado, invadido, ni bombardeado ninguna nación de este hemisferio o del mundo? La pregunta es, ¿de dónde Obama, el profesor de derecho constitucional y altamente intelectual, obtiene su información?

Los organismos independientes de América Latina, tales como UNASUR, ALBA, CELAC y la Organización de los Países No Alineados, todos han condenado las acciones ejecutivas del presidente Obama contra Venezuela y están exigiendo una retractación. Cabe destacar en esta ocasión, los EE.UU., al igual que en el bloqueo contra Cuba, está completamente aislado en la arena política del mundo. Por otra parte, la Cumbre de las Américas está casi aquí, en abril, y con la tensión sobre las acciones de Obama y su presencia allí, promete un debate histórico.

Los 55 Millones de Latinos
La pieza que falta aquí es la de 55 millones de población latina y su liderazgo nacional. Me refiero a la clase política latina, los miles de líderes latinos electos, el Caucus Congresional Hispano, Asociaciones Empresariales Latinas y las entidades de medios de comunicación latinos y progresistas, como la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, la Asociación Nacional de Medios Hispanos, Radio Pacifica y Democracy Now. Venezuela y los bloques progresistas latinoamericanos y del Caribe podrían utilizar su ayuda para cabildear y directamente presionar al presidente Obama y asi ayudarlo a entender que “el pueblo venezolano no es una amenaza para los EE.UU. o cualquier otro país.” Los líderes también podrían enviar delegaciones de alto de nivel para comenzar una serie de diálogos con el Gobierno venezolano, similar a la que está organizada por funcionarios electos de California y se espera visite Cuba esta primavera.

* Javier Rodríguez es periodista, bloguero y estratega político y mediático. Activista social de varias décadas es reciente co-fundador de la Coalición Millones de Voces en Los Angeles. Fue el iniciador y director de la historica marcha de 1,7 millones contra la Ley Sensenbrenner en Los Angeles el 25 de marzo de 2006, así como el Gran Boicot Americano1 de mayo 2006. En 1982-86, dirigió las movilizaciones masivas de Los Ángeles que condujeron a la IRCA Ley de Amnistía de 1986;

Periodista, viajó durante 5 meses y medio a lo largo de México en 2012, observando y escribiendo sobre el proceso político del país, después de una elección presidencial muy cuestionada, visitó varias zonas de guerra donde reside su familia, así también viajó con Elvira Arellano al Estado fronterizo de Tabasco con Guatemala, donde los migrantes centroamericanos cogen el tren que llaman “La Bestia”. Entre 1987 y 1996, su hijo Jesús, su sobrino Jaramillo y su hermano Jesús cayeron víctimas de la violencia criminal en Los Ángeles urbano. Su blog es Larayueladejavier.wordpress.com; email bajolamiradejavierr@gmail.com.